












El traje típico de Zacatecas, conocido como Mexicapan, nació en 1946 para recibir a un presidente y terminó convirtiéndose en el símbolo textil de todo un estado. Esta es su historia, contada a partir de los archivos de la Escuela Normal donde se creó y del testimonio de quienes lo estrenaron.
El traje típico de Zacatecas es el vestuario del baile de Mexicapan: falda y bordados de paño rojo para la mujer, y un elegante medio charro con elementos mineros para el hombre. Toma su nombre de Mexicapan, uno de los barrios mineros más antiguos de la capital zacatecana, donde cada 2 de febrero, día de la Candelaria, se celebraban los bailes populares que inspiraron tanto la música como el vestuario.
Aunque Zacatecas cuenta con más de 300 danzas y 14 bailes mestizos —cada uno con su propia indumentaria—, es el traje de Mexicapan el que los zacatecanos adoptaron como suyo, el que "saca lumbre al piso" en cada presentación y el que representa al estado en festivales de México y el mundo.
La historia tiene fecha exacta: 12 de octubre de 1946. Ese día, el presidente Manuel Ávila Camacho visitaría Zacatecas en el marco de las celebraciones de la ciudad, y el director de la Escuela Normal quería deleitarlo con un baile que capturara el alma zacatecana.
La tarea de diseñar el vestuario recayó en el maestro Agustín Díaz Lorca, profesor de educación física y reconocido creador de carros alegóricos y desfiles en la ciudad. Para la música, un grupo de maestros compuso el popurrí del Baile de Mexicapan: seis melodías inspiradas en el poema "Vamos al Baile" de Severo Amador, que retratan la vida festiva del barrio minero entre finales del siglo XIX y principios del XX.
Lo que nació como un número escolar para una visita oficial se convirtió, por pura aceptación popular, en la carta de presentación cultural de Zacatecas.
El traje femenino se confecciona en paño rojo —una tela similar a la que cubre las mesas de billar— y cada elemento tiene un porqué:
Falda de paño rojo, adornada con una tira bordada en blanco cuyas flores representan las flores de tuna, fruto emblemático de la región.
Blusa blanca de corte francés y cuello alto, con una pechera que repite el mismo bordado floral, y un talle entallado que estiliza la figura.
Ceñidor en la cintura bordado con flores rojas, botas de cuero con tacón y, como remate, trenzas o colas altas adornadas con moño.
El traje del varón es un medio charro que rinde homenaje directo a la tradición minera de Zacatecas:
El patío, la pieza más simbólica: representa la servilleta del minero, aquella con la que los trabajadores envolvían su comida para llevarla a los socavones.
La cotorina morada, que evoca el color de la tuna del nopal.
Camisa blanca de cuello alto con bordado en el pecho y pantalón claro que hace contraste con el rojo del conjunto femenino.
El calzado original eran huaraches "pata de gallo" de tres agujeros, típicos del minero, aunque con el tiempo se adoptó el botín o la bota.
Aquí viene uno de los datos menos conocidos: el Mexicapan no tiene nombramiento oficial como traje típico del estado. Su estatus es producto de la costumbre y la aceptación social — casi 80 años de presentaciones estatales, nacionales e internacionales lo convirtieron en el representante de facto de Zacatecas.
Existe actualmente una iniciativa ante el Congreso del Estado para declararlo, junto con el baile, patrimonio intangible de la Benemérita y Bicentenaria Escuela Normal "Manuel Ávila Camacho" y darle así validez oficial.
Curiosamente, sus propios guardianes reconocen una paradoja: el traje es fresco, pensado para clima cálido, mientras que Zacatecas es tierra fría. No representa la topografía ni el clima del estado — representa algo más profundo: su gente, su fiesta y su minería.
El traje no se entiende sin su baile. El Ballet Folclórico de la Escuela Normal "Manuel Ávila Camacho" ha sido el guardián de ambos desde 1946, rescatando y difundiendo el Mexicapan como su carta fuerte junto a bailes tradicionales de otros estados.
Un momento clave llegó en 1979, cuando el gobierno del estado encargó que el baile de Mexicapan se presentara en el primer Congreso Nacional Charro celebrado en Zacatecas, llevándolo al escaparate más grande de la charrería mexicana.
A lo largo de las décadas ha habido propuestas para modernizarlo —trajes azules o verdes, agregar rebozos—, pero el Ballet mantiene fielmente el diseño original de Díaz Lorca: paño rojo, bordados de flor de tuna y los elementos mineros intactos.
¿Cómo se llama el traje típico de Zacatecas?
Se le conoce como traje de Mexicapan, por el barrio minero de la capital que inspiró el baile del mismo nombre.
¿Cuándo y por qué se creó?
En 1946, diseñado por el maestro Agustín Díaz Lorca para la visita del presidente Manuel Ávila Camacho a Zacatecas.
¿Qué simbolizan sus elementos?
Las flores bordadas representan la flor de tuna; el patío del hombre, la servilleta del minero; y la cotorina morada, la tuna del nopal. Todo el conjunto es un homenaje a la vida minera zacatecana.
¿Dónde se puede ver el traje de Mexicapan?
En las presentaciones del Ballet Folclórico de la Escuela Normal, en festivales culturales del estado y en celebraciones tradicionales del centro histórico de Zacatecas, como las callejoneadas y el Festival Cultural.
El traje típico de Zacatecas es la prueba de que los símbolos más poderosos no siempre nacen por decreto: nacen del cariño de la gente. Lo que Agustín Díaz Lorca diseñó para una tarde de 1946 hoy viste el orgullo de todo un estado.
Si visitas Zacatecas, búscalo en movimiento: en una presentación del Ballet Folclórico, en las fiestas del centro histórico o en una callejoneada por sus callejones coloniales — porque el Mexicapan, como todo lo zacatecano, se vive mejor bailando.
Fuentes:
Zacatecas, octubre de 2025